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Rosa Melchor Quiralte
Martes, 16 de mayo de 2017
Se propondrá al Pleno una calle con su nombre

Artículo de la alcaldesa sobre Emilio Fernández Agraz, primer alcalde de Alcázar de la Democracia

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Por Rosa Melchor Quiralte, alcaldesa de Alcázar de San Juan

Ayer, al hacerse pública la noticia de tu fallecimiento, un joven preguntaba quién eras. Y yo contestaba: el primer alcalde socialista de la democracia. Después de ti vinieron otros cinco. Y ahora estoy yo en esta hermosa tarea que es la de servir a nuestro pueblo desde la Alcaldía.

Te recuerdo. Te recuerdo desde aquella perspectiva casi infantil de pre-adolescente que, cuando tú gobernaste nuestra ciudad, tenía yo de las cosas. Me parecías una persona fuerte y valiente. Eso pensaba de ti entonces y, con el paso de los años y mis vivencias personales y políticas, me ratifico en aquellos pensamientos a los que les añado -ahora que conozco la tarea- la dificultad que supone siempre ser el primero, abrir puertas, comenzar caminos, empezar.

 

Vienen a mi memoria, también irremediablemente, mis padres y supongo que en ellos todos los padres, madres, abuelas y abuelos de entonces a los que no sé si llegaste a saber la ilusión, ganas y esperanzas que les devolvisteis los hombres como tú.

 

Aquella transición que nos trajo la democracia de la que ahora algunos se quejan, porque seguro que se pudieron hacer las cosas de otra manera pero en aquel momento lo más importante era eso, la democracia.

 

Tras 40 años de dictadura tuviste la valentía de presentarte a las primeras elecciones municipales en abril de 1979. En aquella democracia recién recuperada, encabezando la lista del PSOE de Alcázar. Unas elecciones que dieron como resultado que la primera corporación democrática estuviera compuesta por tres grupos políticos y un concejal independiente. Entonces, en aquellos tiempos revueltos, tuvo que reinar el consenso priorizando al pueblo por encima de disputas políticas; porque aquellos alcazareños, al igual que los de hoy, lo que necesitaban eran soluciones a sus problemas y concejales realistas con su momento y comprometidos con Alcázar.

 

En realidad, una vez pasado el tiempo, la frágil memoria hace que todo pierda relevancia. Podemos incluso llegar a cometer el error de olvidar a quienes nos precedieron en la noble tarea de la política, dejando sin cimientos nuestros principios democráticos. Pero yo creo que no, que no sería justo no hacer en el día de hoy una mención especial en tu lucha, Emilio, para normalizar nuestra vida democrática, en tu empeño por popularizar la cultura y ponerla al alcance de todos y en tu fuerza y trabajo constantes para poner en pie los pilares de lo que es ya la época más larga de prosperidad para nuestro pueblo. Época próspera que coincide con la democracia y no por casualidad.

 

Qué sería de Alcázar si en aquella primera corporación no te hubieras preocupado y ocupado junto a tus concejales para que se renovase la red de agua potable en algunas calles o llevado el alcantarillado a otras, si no se hubiese mejorado y embellecido la entrada al pueblo por la Avenida de Herencia hasta la estación, o la piscina en la que tantas generaciones nos hemos bañado estos años… Fueron tantas y tantas cosas tangibles e intangibles las que hiciste por nosotros, tus vecinos...

 

Gracias, Emilio Fernández Agraz, por dar un paso al frente cuando hizo falta, junto a gente valiente como tú, con ganas de trabajar y defender nuestro pueblo. Ahora, allí donde estés, un joven alcalde con carácter para defender a su pueblo y fuerza para luchar por sus vecinos habrá llegado para arrimar el hombro como hiciste aquí.

 

Seguro que gracias a estas humildes letras que te dedico y a las que te dedicaran otros,  algunos jóvenes alcazareños sabrán quién fue Emilio Fernández Agraz. Y para que los que vengan detrás no te olviden, en el próximo pleno del mes de mayo propondré a mis [email protected] de Corporación, porque ahora sí hay mujeres, que le pongamos a una calle de la ciudad, de nuestro pueblo, tu nombre, acompañado de quien fuiste y rece así: Emilio Fernández Agraz, primer alcalde alcazareño de la democracia.

 

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