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JOSÉ LUIS BLANCO
Viernes, 27 de octubre de 2017
OPINIÓN

El Congreso de los vencedores y de los perdedores del PSOE

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Por José Luis Blanco Moreno, alcalde del PSOE en Azuqueca de Henares

“El que quiere ser tirano y no mata a Bruto y el que quiere establecer un Estado libre y no mata a los hijos de Bruto, sólo por breve tiempo conservará su obra”. Lamentablemente las frases de Maquiavelo no pierden vigencia. El PSOE de Castilla-La Mancha celebra este fin de semana su Congreso Regional y los vencedores se afanan desde hace días en conservar su obra.

 

Desde el bando de los perdedores reconocemos que los resultados fueron contundentes, que el reelegido secretario general logró el 71 por ciento de los votos y que solo el 29 por ciento de los que acudieron a las urnas apostó por el proyecto de cambio que defendíamos desde nuestra candidatura. Sin embargo, creemos que la aplastante victoria en las urnas no invalida la vigencia de nuestras propuestas, muchas de ellas tumbadas también en los Congresillos provinciales por la mayoría emanada de las urnas. El PSOE de Guadalajara, por ejemplo, no ha querido apoyar la propuesta “Mujer-Hombre-Joven”, con la que pedíamos que una de cada tres personas en las candidaturas orgánicas e institucionales tuviera menos de 30 años. Tampoco ha querido que los diputados provinciales fueran elegidos por los militantes de cada Partido Judicial a través de un proceso de Primarias.

 

Es dolorosa la sensación de haber logrado cambiar todo para que no cambie nada. La gesta de las Primarias Federales se ha diluido como un azucarillo en el agua cuando hemos iniciado los procesos en los territorios. La voz de la militancia se ha apagado y ha apostado por una vía conservadora que consideramos legítima y a la que demostramos desde esta candidatura nuestro total respeto y lealtad.

 

Sin embargo, no nos merece ni un ápice de respeto la guerra sucia iniciada para amedrentar al que discrepa, para desprestigiar al crítico, para eliminar al que defiende posturas alternativas. En política las casualidades no existen y resulta cuanto menos sorprendente que en la semana previa del Congreso se filtre a un medio de comunicación una situación judicial tergiversada sobre mi gestión como presidente del Consorcio Energético de La Campiña. El medio recibió la filtración empaquetada, sin más contexto que mi situación de investigado, mi citación para declarar y algunos datos que revelan sin lugar a dudas la identidad del autor de la filtración interesada. Tengo la conciencia tranquila, de actuar siempre con honestidad, de acuerdo a los informes técnicos y a la legalidad vigente. En este caso aún debiendo enfrentarme a mi propio partido, ante la insistencia del secretario provincial, Pablo Bellido, en no declarar la nulidad del convenio con ADAC contradiciendo los informes técnicos que así lo recomendaban. Finalmente tuve que tomar la decisión de proponer a la Asamblea la nulidad del convenio a pesar de la opinión contraria del secretario provincial. Agradezco a todos los que en aquel momento confiaron en mi propuesta y la apoyaron. Gracias a ello, hoy podemos acudir al Juzgado con la tranquilidad de haber hecho lo correcto.

 

El secretario general del PSOE en Guadalajara es el mismo que esta semana ha reconocido que durante las Primarias hemos vivido situaciones desagradables y que se han cometido excesos y errores. Y asegura que es momento de integración, de búsqueda de acuerdos y de sumar para ser más fuertes. Mi reflexión es que algunos quieren sumar para ser más fuertes ellos y para que sean más débiles los que discrepan de sus tesis. Insisten en la consigna de que hay que aprobar el Informe de Gestión de la anterior Ejecutiva, tachando de malos socialistas a quienes se atrevan a no hacerlo.

 

Soy un simple militante del PSOE, procedente de una familia de trabajadores de izquierdas, concretamente comunista, de la que me siento enormemente orgulloso. Con 17 años aprobé una oposición en Renfe y durante estos más de 30 años he promocionado dentro de la compañía para garantizar a mi hija el futuro que me dieron mis padres trabajando sin descanso. Tengo un sueldo de alcalde inferior al que tengo en mi trabajo, por tanto soy de los que vienen a la política para servir, no para servirme de ella. Dejé la política en 1995, tras mi militancia en Izquierda Unida, una formación a la que tengo profundo cariño y respeto y con la que creo que comparto múltiples planteamientos ideológicos y políticos. Y retorné en 2004 ilusionado con José Luis Rodríguez Zapatero –el ex presidente del Gobierno al que mi partido no me dejó recibir en el Ayuntamiento en las Primarias Federales, contraviniendo el Protocolo que exige su cargo-.

 

Estos son mis hechos, los que me avalan y me llevaron a presentarme el pasado mes de septiembre como candidato a la Secretaría General del PSOE en Castilla-La Mancha. También me llevaron los principios e ideales compartidos con muchas compañeras y compañeros que creemos que esta región se merece un partido más abierto, alejado del caciqueo y el fontaneo que lo manejan desde hace años. Donde se pueda discrepar sin temor a ser amedrentado y donde no solo progrese el que manifiesta una adhesión absoluta a los dictados del que manda. Un PSOE en el que exista libertad para pensar, para criticar y para actuar.

 

Tras este domingo, comenzaremos los procesos en las provincias. Espero que esta vez nuestros líderes carismáticos sí cumplan con la palabra dada y por fin podamos recuperar la credibilidad perdida. Así lo espero de mi secretario provincial, Pablo Bellido, quien manifestó que si ganaba Pedro Sánchez no optaría a la reelección. Entre otras razones, argumentó que no puede formar parte de un proyecto tan líquido como el de Pedro Sánchez. Le quiero recordar que el concepto de democracia líquida del sociólogo polaco Zygmunt Bauman nos indica que los proyectos líquidos son los que saben adaptarse a un mundo en constante cambio. Tal vez es momento de ser menos sólidos. Menos sólidos de lo que fuimos, por ejemplo, su secretaria provincial y su secretario local en el PSOE, que nos dejamos la piel y la vida para que Pablo Bellido fuera lo que es hoy.

 

A mi secretario general en Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, le manifiesto toda mi lealtad –la que él debió tener y no tuvo con Pedro Sánchez cuando dimitió de la Ejecutiva para derrocarle-. Y le recomiendo que relea “El traje nuevo del Emperador”. Son muchos los que a su alrededor se afanan en alabar su maravilloso traje, mientras que algunos le estamos advirtiendo de que va desnudo. Ahora aún tenemos tiempo de confeccionar un nuevo traje a medida, que esta vez sí lo puedan ver todas las ciudadanas y todos los ciudadanos de Castilla-La Mancha. Después tal vez sea demasiado tarde.

 

 

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