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Antonio Leal Giménez
Martes, 14 de noviembre de 2017
ENCUENTROS EN LA CASTELAR

Hoy, con Luis Miguel Muñoz Pareja (Ferroviario comprometido y solidario)

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Por Antonio Leal Giménez

Nacido en la calle El Altillo Soria, muy cerca del Arenal, donde en la actualidad se ha habilitado un espacio para el lanzamiento de cohetes en la festividad de San Sebastián. Promotor  entusiasta de la celebración del famoso «Entierro de la sardina», hace ya más de 25 años y contribuyó a la creación de la cuadrilla «tendido 5» .A su alrededor se percibe el amor por su pueblo y por el ferrocarril. Hijo y hermano de ferroviarios, su vida profesional ha transcurrido con sonidos y olores propios de la desaparecida RENFE- poco faltó para que naciera en un coche de tercera clase en el Correo de Andalucía-. Los 471 kilómetros que separan su ciudad natal de su residencia habitual (Miranda de Ebro, donde fue concejal), los ha recorrido durante años  en múltiples ocasiones. Hace poco tiempo se ha jubilado en Adif, donde ha trabajado más de 35 años.

 

Luis Miguel Muñoz Pareja no puede pasar una semana sin venir a Alcázar de San Juan para estar algo más de 24 horas y volver a recorrer la misma distancia, en el camino de vuelta, con sus docenas de tortas y algunas cuñas de quesos. Sabe respetar las opiniones de otros y las juzga con neutralidad. Suele mantener una actitud de diálogo, respeto, armonía y buena fe y tiene las ideas claras en relación con lo que quiere hacer; así como la fortaleza suficiente para perseverar a pesar de los contratiempos y fracasos. Continuamente está preparándose  buscando aprender de otros y trabajando para llenar los vacíos de su conocimiento. Nuestra conversación comienza sentados en un banco frente a la estación de ferrocarril.


PREGUNTA.: Muchos años fuera de Alcázar de San Juan…¿Qué es lo que más echas de menos?


Aunque no paso mucho tiempo fuera de Alcázar, lo que echo de menos cuando estoy fuera es salir al paseo desde la estación, percibir la brisa con los distintos olores según las estaciones meteorológicas, y me digo «Ya estoy en casa».

 

P.: Empezaste muy joven tu actividad sindical ¿Cómo se fue abriendo paso en tu conciencia la existencia de una realidad social?


Comencé en RENFE en los años 70 y mi primer destino con 20 años fue Barcelona (San Andrés Condal) que ya era un hervidero de la lucha de los trabajadores de la Maquinista y Terrestre por sus justas reivindicaciones, así como por las libertades en contra de la dictadura. Por tanto el embrión estaba servido, sumado a mis antecedentes familiares.

 

P.: ¿Qué elementos destacarías, en lo personal, en lo familiar y en el pueblo, que te despertaran una conciencia militante y de lucha?


En mi caso, era como una esponja que se iba empapando poco a poco. Familiarmente mi padre estuvo al lado del gobierno legal (soldado republicano). Mi abuelo Pareja, así como mis tíos y tías, eran socialistas de la época en un pueblo como Alcázar siempre comprometido y solidario. Todo esto hará de mí un adolescente con los ojos muy abiertos ante las injusticias.

 

P.: Tu dedicación sindical es intensa y apasionada ¿Qué te ha aportado desde el punto de vista personal? ¿Te está mereciendo la pena?


Todas las actividades y compromisos que adquirí con la sociedad para la defensa de los trabajadores/as, siempre… siempre me han aportado algo positivo. En el inicio la ilusión de lo que estaba por llegar, más tarde la construcción del sindicalismo tras una dura clandestinidad y posteriormente la pelea por los primeros convenios con objetivos muy claros la recuperación del poder adquisitivo y los derechos sociales. Esto ha sido muy gratificante.


    Negativo como tal no, algunas veces impotencia y tristeza por no poder llegar a las justas reivindicaciones de la clase trabajadora siendo la herramienta útil para sus aspiraciones. Claro que me ha merecido la pena compartir con Marcelino Camacho y tantos otros compañeros/as y camaradas donde hemos trabajado en la dirección y propuestas del sindicalismo de clase como el de CCOO.

 

P.: Viendo tu vida con perspectiva, ¿cuál consideras que ha sido tu mayor aportación a la defensa de los trabajadores?


El sindicalismo no es un sitio donde hay medallas por aportaciones, ahora bien cuando adquieres el compromiso y la militancia con tu organización ese es el reconocimiento que te va a dar la satisfacción.
    Pero sí quiero hacer una mención a mi etapa en el Sector Ferroviario de CCOO con la responsabilidad en el área de Política Social. Te lo explico, además del salario los trabajadores/as es fundamental desarrollar políticas sociales donde sean satisfechas las justas aspiraciones en este tema, tienen los asalariados/as que por cierto son muchas.

 

P.: ¿Se puede ser sindicalista y de derechas? ¿Cuál es la mejor virtud de un buen líder sindical?


Te voy a poner un ejemplo. «Los conejos se tiran a las escopetas». No, ¿verdad? Pues eso. Desde mi experiencia, en la derecha no está entre sus prioridades la mejora y defensa de las aspiraciones de las capas populares si no todo lo contrario.


    En la segunda parte preguntas por los líderes y sus virtudes, ya han pasado los tiempos donde había que subirse al bidón del taller para dar las asambleas ante toda la plantilla con discursos de compromiso, propuestas y por encima de todo credibilidad. Ahora las redes sociales suplen esta faceta pero desde mi punto de vista se ha perdido la frescura hasta la participación.

 

P.:  En Alcázar de San Juan, ¿se respira conciencia social?  


Nuestro querido pueblo siempre ha sido un referente en este ámbito, fíjate ya en tiempos de la clandestinidad se creó El Pleno de Representantes Ferroviarios y desmontar el jurado de empresa franquista, pues bien Alcázar contaba con representantes propios como las capitales de provincia más comprometidas como Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, etc.


    También debemos ser justos y reconocer mencionando que políticamente de la instauración de la democracia, y salvo unos breves años, Alcázar siempre ha contado con Ayuntamientos Progresistas.

 

P.: Una dedicación ininterrumpida durante tantos años, te hace ser testigo excepecional de tantos cambios  ¿En la actualidad resulta el sindicalismo un instrumento útil o hay que reinventarlo?


Así es, y como dices, hemos sido testigos de los grandes cambios y no solo en el sindicalismo si no en todos los ámbitos de la sociedad que va muy de prisa con actitudes muy radicalizadas ya sean políticas, religiosas, solidarias y como no en lo económico. Por tanto cada vez tiene más vigencia el sindicalismo autónomo y de clase como herramienta e instrumento donde los trabajadores/as canalicen sus justas reivindicaciones.


    Reinventar el sindicalismo, no está en mi vocabulario, ahora bien sí debemos de oír con mucha atención las propuestas de los trabajadores/as ante los nuevos retos que la sociedad actual nos está demandando como nuevos oficios y sectores desprotegidos y sin regulación y que están expectantes a soluciones urgentes por parte del sindicalismo de clase.

 

P.: Cómo se deberían financiar los sindicatos?¿Sabrán recuperar el espíritu de servicio al trabajador, que es lo que define su única razón de ser?


El sindicato, como el resto de organizaciones debería se Autogestionario, es decir se tendría que adecuar a sus ingresos. Eso no está al alcance del sindicalismo de este país por su baja tasa de afiliación a todas luces insuficiente. Lo que ha hecho que en algunos casos buscar otras formulas e ir modulando para no llegar a ser solo sindicatos de servicios, con propuestas de viajes, vacaciones, etc. Así mismo se ha participado en los programas de Formación Continua donde se han impartido diferentes cursos a los trabajadores/as para su mejora y poder acceder con más garantías al mercado laboral, pero en algún caso ha traído a algún sindicato más dudas y recelos por parte de la sociedad. Por tanto la solución debe pasar por la afiliación de todos los trabajadores/as pero para ello debemos mostrarles credibilidad y compromiso.

 

P.: Eres hijo y trabajador ferroviario y estoy seguro que te gustaría que Alcázar a ser el centro del ferrocarril que fue. ¿Puedes darnos alguna idea sobre cómo conseguirlo?


Así es, además de hermano, sobrino y varios primos, en mi familia somos ferroviarios ya que los alcazareños estamos impregnados de la «creosota» de las traviesas de madera de la vía. Claro que me gustaría recuperar y ser el referente en el ferrocarril además del tejido industrial y comercial. Por tanto deben sentarse todos los agentes sociales comarcales y poner sobre la mesa nuestros puntos fuertes, potenciarlos y desarrollarlos.
Se me ocurren a bote pronto, sin pretender dar lecciones, como una gran plataforma logística combinada por su situación estratégica, así mismo demostrar la viabilidad del triangulo de cercanías donde uniríamos Albacete con C. Real y Linares/Baeza. Y otras que seguro serian complementarias, para evitar una nueva diáspora de alcazareños/as como la que vivimos mi generación y otras anteriores. Seguro que lo conseguiremos.

 

P.: ¿Cuál sería tu mensaje de despedida?


Antonio me pides un mensaje a modo de despedida, en mi caso no hay tal si no un hasta luego y nos vemos tomando unos vinos por los lugares emblematicos de nuestro querido pueblo. Así mismo darte las gracias por acordarte de mi persona y pedirme estas reflexiones sobre mi compromiso con la sociedad. Pero quisiera emplazarte para otras conversaciones más lúdicas donde también he tenido una participación activa como han sido La Cuadrilla Tendido 5 y como no La Archicofradia del Entierro de la Sardina.Termino con una frase de unos amigos y que comparto plenamente y que no es otra que «Alcazar es una ciudad viva».

 

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