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Javier Mata
Sábado, 27 de enero de 2018
Crónicas desde el Corazón de Europa

Tributo a las víctimas del Holocausto

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Por Javier Mata (el francés)

Bonjour à toutes et tous! El 27 de enero de cada año, la UNESCO rinde tributo a las víctimas del Holocausto. En esta fecha se conmemora la liberación por las tropas soviéticas en 1945, del campo de concentración y exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau.
Durante la Segunda Guerra Mundial, hace poco mas de 70 años, el régimen nazi alemán y sus colaboradores asesinaron a unos seis millones de judíos, « hombres, mujeres y niños », en un intento de aniquilar a toda la comunidad judía de Europa. Determinados al exterminio y movidos por su ideología racista y supremacista, también mataron a millones de personas de otros grupos: gitanos, minusválidos, opositores políticos  y homosexuales, entre otros colectivos.
Lo enlazo con otra conmemoración del mes de enero, en homenaje al líder negro Martin-Luther King, asesinado igualmente a principio de los sesenta del pasado siglo, y adalid del fin de las diferencias raciales en los EEUU.
Aparentemente al menos, hoy en general somos una sociedad menos racista. Y digo aparentemente porque en realidad tengo muchas dudas que así sea. Los derechos civiles se igualaron en los EEUU, y la discriminación racial terminó, aunque con la llegada del nuevo presidente racista actual, todo lo conseguido corre el riesgo de perderse para las comunidades negras. Descendientes de los esclavos que fueron parte fundamental del desarrollo económico original de los EEUU, hoy sobretodo para las comunidades hispanas, indispensables en el desarrollo actual, con su participación cuasi esclava en trabajos peor remunerados, que no son queridos por los trabajadores de otros orígenes y con escasas condiciones dignas.
En lo que se refiere al exterminio europeo, hoy no se persigue a la comunidad judía, ni gitana, ni opositora u homosexual, como puede ocurrir con algunas de ellas en países del entorno Arabe, pero no nos hemos « liberado » en esta vieja Europa, de la herencia racista. Sobretodo en la medida que corresponde a la cultura de libertad, igualdad y fraternidad que nos define. Tengo la sospecha que el rechazo o miedo al diferente, es algo inherente a nuestro ADN. Quizás nuestra herencia cultural y genética descendiente de los monos que se agruparon en comunidad para sobrevivir y defenderse de los depredadores, es la que hace que no seamos capaces de vivir fuera de comunidades, y es a la vez la que determina que el diferente pueda ser percibido como un peligro y por tanto rechazado.
Tras la atrocidad nazi, sin duda el capitulo mas negro de la historia del ser humano, no se escondía sino el miedo al diferente, al judío especialmente, convertido en el « chivo expiatorio » de los males, y aumentado por la convicción de la supremacía de la raza blanca. No hace tanto tiempo que hasta « reputados » científicos exponían teorías sobre las diferencias anatómicas menores entre razas como símbolo de mayor inteligencia. Algo absolutamente absurdo, en lo que se incluía a la mujer, que como en otras especies, en la nuestra, tiene diferencias anatómicas con el hombre, pero no en cuanto a capacidades. El tamaño no es importante ni siquiera en el cerebro.
La historia es eso, historia, pero hoy se repite en alguna medida. El rebrote de ideas similares a las nazis en la ultraderecha, es algo que esta volviendo a tener calado en una sociedad europea desafortunadamente machacada por el neoliberalismo. Algunos conceptos defendidos por los nazis, empiezan a ser justificados en mayor o menor medida por la derecha política europea en general y por supuesto en gran magnitud por la ultraderecha. El riesgo a caer poco a poco en actitudes doctrinales de rechazo de otras culturas, formas de pensar, o simplemente raciales, es cada día mayor. Y la indiferencia general acerca de este fenómeno, lleva a la negación, que fue lo que le pasó a la sociedad alemana con los nazis y al resto de sociedades fascistas de la época, incluida la franquista.  
La historia está para aprender de ella. El ser humano está en continua evolución. El desprecio por la vida que estaba instaurado en las culturas humanas de hace siglos, desde la antigüedad a la Edad Media, va despareciendo. Y aun así el siglo XX ha sido el mas atroz de la historia. Hoy hay países donde las tasas de asesinatos, incluso promovidos por el gobierno, son inaceptables y evidencian que ese desprecio por la vida está lejos de ser erradicado de nuestro bagaje cultural.
A los ciudadanos « corrientes », que no estamos dispuestos a ser súbditos de reyes, ni borregos de salvadores de la patria, ni indiferentes antes la injusticia, ni robots de una idea religiosa, a estos ciudadanos y a sus conciencias es a los que apelo en este mes y bajo esas celebraciones para que la Historia no corra el riesgo de repetirse. Bon Courage!
 
Javier Mata  (El francés)

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