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R. Tejera
Miércoles, 14 de febrero de 2018
NO COMPARTE LA DECISIÓN DE LA MAGISTRADA Y ESPERA QUE EN LOS PRÓXIMOS MESES SE VAYAN ACLARANDO LOS HECHOS

El abogado de los feriantes mantiene la inocencia de sus defendidos y reitera que “no hubo paliza, sino un sólo golpe”

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Eduardo Estévez, abogado encargado de la defensa de los feriantes (R.C.U. y J.C.F., hijo y padre) acusados del homicidio del joven herenciano Gonzalo Buján, considera necesario aclarar “ciertos datos erróneos que se han publicado y trasladado a la opinión pública”, con la intención principal de dejar claro que “no hubo paliza, ni apaleamiento en grupo". "La muerte de este joven fue una tremenda desgracia que ocurrió de manera inesperada e involuntaria", insiste.

Estévez lamenta lo sucedido y el fatal desenlace, y comprende la postura de los familiares, amigos y vecinos del joven fallecido, a quienes transmite su pésame; pero a quienes pide respeto y comprensión en el ejercicio de sus funciones, después de ser insultado y amenazado ayer cuando se disponía a entrar en el juzgado. “Comprendo el malestar de esta gente, pero lo que no entiendo son los insultos y amenazas que ayer recibimos quienes simplemente estábamos allí para trabajar. No puedo entender cómo en una ciudad como Alcázar la gente se comporta así coaccionando a un profesional que iba a trabajar”.

 

En su opinión, este comportamiento tiene mucho que ver con la información errónea que se ha publicado en estos días; y por ello, con rotundidad, Estévez niega que hubiera paliza. “Lo primero que hay que negar es la paliza”, reitera; y explica que en el informe preliminar de la autopsia "se habla de un único golpe". “Este informe no es la autopsia definitiva, pues ésta se tendrá que ir completando en los próximos meses con los resultados de muestras más complejas y otras pruebas forenses; pero sí deja claro que sólo hubo un golpe y que el cuerpo de la víctima no presentaba signos externos de violencia”. “Lo que es incuestionable, según el preliminar del forense, es que existía un hematoma a nivel cerebral”, subraya, indicando también, que, en el mismo preliminar, el forense añade que “podría ser compatible con haber recibido un golpe propinado con un objeto romo de 2 centímetros”.

 

Estévez reconoce que este matiz puede “dar lugar a especulaciones”; e interpreta que es por ello por lo que en algunos medios de comunicación se ha hablado de una barra de hierro o una llave. Algo que, según el abogado, habrá que dilucidar durante los próximos meses de instrucción. “Nadie de los testigos habla de ningún objeto, y serán los forenses quienes tengan que averiguar cómo se pudo producir ese hematoma y si es compatible o técnicamente posible con un golpe al caerse hacia atrás”. Averiguación que deberá sumarse a los datos que arroje la investigación iniciada por la Guardia Civil, totalmente determinantes en los próximos meses para saber cómo ocurrieron realmente los hechos y para mantener o no la prisión provisional de sus clientes.

 

Lo que parece claro para la defensa, y en ello insiste el abogado, es que “no hubo paliza ni voluntariedad”. “Nadie quiso matar a nadie”, repite Estévez, para quien esa voluntariedad es determinante, pues de ella depende la catalogación del homicidio y, consecuentemente, la petición de condena para sus clientes. Según explica, “el fiscal habla de homicidio doloso, y eso supondría una pena de 10 a 15 años; mientras si se demuestra que todo ocurrió de manera inesperada y sin voluntad, sería de 1 a 4 años”.

 

En cuando a la decisión de la magistrada (prisión provisional comunicada sin fianza), Estévez afirma que “no está de acuerdo” y asegura que la calificación, cuando se les leyeron los derechos a sus defendidos, fue de “homicidio imprudente”. Cuestión que también tendrá que ser aclarada durante el período de instrucción. “El principio de intencionalidad es determinante”, repite; y considera que la presión popular en este caso y la gente gritando “asesinos” en la calle ha tenido algo que ver con la decisión de ingresar en prisión, “de manera provisional” a los feriantes.

 

Respecto al tercer detenido, Estévez afirma que los feriantes mantienen que fue él quien le dio el puñetazo al joven fallecido; aunque también tendrá que aclararse en los próximos meses, pues no lo creyó así la magistrada. De hecho, finalmente fueron el hijo y el padre quienes fueron enviados anoche a prisión (a pesar de que el padre fue puesto en libertad un día después de ser detenido); mientras el tercer imputado ha quedado en libertad, aunque con los mismos cargos de homicidio.

 

Para terminar, Estévez vuelve a pedir respeto para los abogados y para todo el personal judicial, policía y guardia civil, “pues lo único que estamos haciendo es trabajar”. Considera que la concentración de ayer delante del juzgado es comprensible, “pero no parece razonable que nos insulten de esa manera, a gritos, con palabras muy fuertes e incluso amenazándome de muerte”, lamenta asegurando incluso que la Guardia Civil le recomendó que permaneciese en las dependencias del juzgado y no saliera a la calle para no poner en peligro su integridad física.

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