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La Óptica de Antonio
Miércoles, 2 de mayo de 2018
La óptica de Antonio informa

Comer por los ojos

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 El sentido del gusto precisa de la interacción de sentidos como la vista y el olfato. Otras variables de las que depende son la textura, la temperatura y por supuesto, la presentación. Además, nuestro cerebro tiene en cuenta el contexto, el entorno en el que se realiza la degustación y las experiencias acumuladas en nuestra memoria, así nos permite hacer asociaciones. Esto explica que una misma comida o bebida nos sepa muy diferente dependiendo de cómo, dónde y con quién la realicemos.


    A la hora de comer o beber, la información visual resulta de vital importancia y de ello se sirve la «Nueva Cocina». Hoy día la presentación de platos y cócteles ha alcanzado una dimensión casi escultórica, en la que el resultado final es una combinación de colores, texturas y matices que sorprende al comensal y le invita a adentrarse en una experiencia única. En muchos casos la cocina ha pasado a elaborar pequeñas obras de arte de carácter efímero, que transmiten multitud de sensaciones y que a veces, juegan con apariencias que no son tales.


    Una parte importante de esa “puesta en escena” de la comida o la bebida son, sin duda, los recipientes y la parafernalia con que se sirven. La introducción de nuevos materiales y diseños en el mundo del menaje ha conseguido llevar a la mesa, mucho más que vajillas, cristalerías o cuberterías donde exhibir la obra maestra. Cada día surgen nuevas piezas e instrumentos, incluso ajenos al mundo de la restauración, que buscan innovar y provocar sensaciones nuevas.


    Con la vista se empieza a comer, ya que ésta hace que apetezcan los platos. A veces la vista nos puede jugar una mala pasada, sobre todo cuando visualizamos multitud de ofertas gastronómicas. Tal es el caso de un bufé o una sugerente vitrina de pinchos o tapas. A esto mismo se refiere el dicho “comer por los ojos” y es que lo atractivo de su aspecto puede hacer que ingiramos más comida de la necesaria y nos lleve a una situación incómoda. La vista es previa al olor, al sonido, al tacto y al gusto, los cinco sentidos intervienen en el acto de comer. Cada uno de los sentidos son importantes y cumplen su papel a la hora de valorar un alimento o plato, no hay que dejarse llevar por uno sólo y tampoco tomar decisiones sin haber experimentado el resto de sensaciones que se producen.


    En el mundo culinario hay especialistas en entender el lenguaje visual de los alimentos. Son personas que entienden los códigos secretos de los sabores que caben en los brillos, las migas, los colores, las formas de las hojas, el tostado del pan, el entorno, los manteles, la vajilla. Aspectos tan sutiles que afectan a nuestras emociones de una forma tan profunda como lo puede hacer el propio olor de la comida.


    Desde La óptica de Antonio te invitamos a que visites la XII Feria de los Sabores de Alcázar de San Juan y disfrutes de todas y cada una de las sensaciones, que esta fiesta de la gastronomía puede ofrecerte.

 

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