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Antonio Leal Giménez
Martes, 11 de septiembre de 2018
ENCUENTROS EN LA CASTELAR

Hoy, con Rafaela Huertas Bustamante (Taquillera de teatro y muy alcazareña)

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Por Antonio Leal Giménez

Cuando sucede algo digno de entallarse en bronces, esculpirse en mármoles y pintarse en tablas para memoria del futuro, diría nuestro Señor Don Quijote, merece la pena contarlo. Hace un tiempo, una taquillera, Rafaela, me miró sonriente y me dijo "encantada de poder atenderle", cuando intentaba sacar un par de entradas para ver una función de teatro. A los dos minutos ya conocía que había nacido en Alcázar de San Juan.  A través del cristal que separa al cliente, es raro recibir tanta atención por parte de la persona que, normalmente, se limita a cobrar y darte la entrada. Este acontecimiento me veo en la obligación de conocerla y contarlo.

 

Rafaela aprendió a escribir con plumilla sin borrones y creció en el hogar de una familia humilde, [Img #58252]escuchando la radio las frías tardes de invierno en la calle Tintoreros, por cierto un oficio de artesanos que hasta el siglo XVIII eran catalogados como misteriosos y pleiteantes. Para su familia veranear, en sus tiempos infantiles, era todo un lujo no accesible entonces, y ella ahora ha conseguido con su gran profesionalidad, recorrer las costas atlánticas, bañarse en el Pacífico o en el Índico con toda naturalidad. Su pasión por la cultura le hace ir a conocer las ciudades más emblemáticas de Europa para reforzar sus conocimientos. Lejos quedan las lágrimas, que por motivos familiares, le obligaron a dejar Alcázar de San Juan y montarse en un tren camino de la gran ciudad. Era una niña que aún no ha olvidado los "Payasos de la tele”  cuando cantaban la peripecia de una niña que quería ir a jugar pero no podía porque tenía que planchar, coser, fregar… y mil y una tarea más. La feria se la pasaba bailando las canciones de los Espaciales a ritmo de twist y rock and roll.

 

Su vida profesional ha transcurrido en una "agradable" pecera donde se venden las entradas para espectáculos culturales. Sin embargo la realidad es mucho más amplia. Rafaela durante su larga época profesional ha tenido que hacer de psicóloga, adivina e incluso, a veces, responsable del teatro y de los precios de montaje e incluso hasta de los aparcamientos. Está acostumbrada a que le pidan consejos, pero le resulta difícil ya que cada cliente tiene sus gustos diferentes. Ella se lo ha tomado con filosofía manchega y por eso ha sido querida por todos sus compañeros incluidos los afamados actores y actrices. En resumen las taquillas de un teatro es lo más parecido que existe a un confesionario o cualquier sesión de psicología, nos comenta con cierta timidez. Personalmente, me ha sorprendido su calidad humana, su gran habilidad para conversar, su carácter abierto, su pasión por su pueblo  y su amplia cultura.

 

 

Nos encontramos delante del Cine CrIsfel, que en su buena época fue foro de grandes acontecimientos teatrales y vamos despacio caminando hacia el Auditorio.

 

PREGUNTA: ¿Cómo se siente una alcazareña que ama tanto a su pueblo viviendo fuera de él? ¿Qué acontecimientos recuerdas con más cariño?

RESPUESTA: Pues, no me siento mal, pero lo echo mucho de menos, además siempre hay algo que me lo hace recordar, un ``dicho´´, un refrán, una determinada situación etc. Intento que se me note, no hago nada por disimular. Recuerdo que cuando vivía en Londres y me preguntaban de que parte de España era, yo decía ``ha leído el Quijote, pues de allí soy yo´´.

Recuerdo lo carnavales, mis tiempos de estudiante, los bailes en el casino y la feria, los grandes grupos musicales que iban, en fin muchas, muchas cosas. Pero una de las cosas de la que me siento más contenta y tengo nostalgia es mi pertenencia a ``Jarra de Zurra´´ junto a algunos de los magníficos poetas de nuestro pueblo.

 

P. Cuando acudimos a ver una obra de teatro, en lo único que solemos fijarnos es en el trabajo que realizan los actores Pero quien no suele venirnos a la mente son todas aquellas personas que trabajan ‘en la sombra’ sin las cuales no sería posible asistir al espectáculo. En nuestro caso la taquillera: algo más que vender entradas. Rafaela, ¿en qué consiste tu trabajo?

R. Tienes razón, hay muchas personas que trabajan en la sombra y que son muy importantes. Soy una de las ultimas taquilleras que ha trabajado con ‘tacos´ y con ordenador. Y aunque parezca mentira, no tiene nada que ver una forma y la otra. El público ha cambiado mucho, antes pedían opinión y escuchaban y se les vendía, dentro de unos criterios, de comodidad y estética, en general eran muy amables y atentos. Ahora como parece que conocen la sala, lo espectadores, en general, son muy prepotentes y han perdido las buenas formas. En una palabra, antes se iba al teatro porque gustaba, ahora van porque está de moda y salen los actores que ven en la tele.

 

P. La espera en fila india es un fenómeno sin ley escrita, que pervive en la sociedad de la inmediatez. Si las taquillas hablaran... ¿Tendrías muchas cosas de contar respecto al comportamiento de las gentes en las colas? ¿Normalmente se aguarda con resignación a que llegue el turno de una forma civilizada?

R. Si. Sería muy largo de contar. Ha habido veces de tener que llamar a la policía, de amenazar con suicidarse porque no quedaban entradas, de ponernos “verdes”… Pero en general se portaban bien, aunque se produce una cosa peculiar, depende del tipo de espectáculo que sea, no es lo mismo el público de los conciertos de bandas, o una obra clásica, que el publico de las comedias modernas. Se nota mucho que los primeros, están acostumbrados al teatro, los últimos…… esperemos que se acostumbren. Ya te digo que esto sería muy largo de explicar.

 

P. La denominada "psicología de la espera" explora los procesos mentales, emocionales y físicos de las personas que pasan por el proceso de aguardar algo. ¿Qué causas son las más habituales que contribuyen a que una espera en una cola pueda resultar desesperante?¿Cuáles suelen ser las reacciones de los clientes más habituales?¿Cuál es, en tu criterio, el sistema que mejor evitaría el estrés de los clientes?

R. Esto es muy complejo y depende de muchos factores. Por ejemplo que se estropee el ordenador, que la persona de delante sea muy pesada y no sepa lo que quiere, que se atasque una impresora, que una tarjeta bancaria no tenga fondos. Por regla general las personas habituales suelen ayudar, aunque parezca mentira. Para mí el sistema anterior de ``tacos´´ era más rápido para el público, aunque peor y más complicado para nosotros.

 

P. Sois testigos, también, de uno de los grandes males de nuestra sociedad: la soledad y víctimas inocentes de la ira del público al cancelarse una función por enfermedad del actor. También de lo absurdo. ¿Cuántas veces te han preguntado si la taquilla está abierta, delante del cartel de "Taquilla Cerrada"?

R. No, es peor, cuando ocurre una cancelación se ponen carteles, del porqué por todas partes, pero como el público no lee, hay que explicarlo y llega un momento que lo único que se hace es señalar el cartel de letras enormes a la altura de los ojos. La soledad. Como no haya nadie en la taquilla y venga alguien sin prisa ``Dios nos pille confesados¨. Por contabilidad, la taquilla tiene un tiempo medido. Aunque ponga Cerrada les da igual insisten para que les vendas, hasta con las luces apagadas.

 

P. Parece claro que no hay que dejar de ver una obra de teatro que te guste porque no tengas acompañante.  En la actualidad, la mucha gente va sola al teatro. En tu experiencia ¿has notado si a la gente ya no le da vergüenza venir sola al teatro, como antes?

R. Efectivamente, no dejan de ver una obra porque tengan que ir solos, son muchos los que lo hacen y lo más curioso es que un tanto por ciento grande, es que son las personas con una cierta edad, hay algunas de estas personas que preparan un calendario de obras y lo consultan en taquilla para ver cuando pueden asistir. Es muy curioso. Y más las mujeres.

 

P. Las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación nos permite comprar las entradas para presenciar una obra teatral por Internet. ¿La venta de entradas on-line ha supuesto un cambio profundo en tu trabajo? ¿Crees que el oficio de taquillera desaparecerá a corto plazo?

R. Es lo que te comentaba antes, ahora todos creen que conocen las salas. Qué duda cabe que es un poco más cómodo  pero no siempre, hay veces que las duplican, que hay que imprimirlas etc.… Con  lo cual tienen que esperar cola. En los teatros grandes, no creo que desaparezcan a corto plazo. Casi te diría que en algunos no desaparecerán, por ejemplo en los teatros de la Opera, por prestigio.

 

P. Te han preguntado alguna vez  el cómo hay que vestir para ir al teatro en función de si se trata de una obra clásica o moderna? ¿Te ha aparecido alguna vez algún admirador? Te han pedido habitualmente descuento aunque no les corresponda?

R. Jajajaja. Pues si a todo. Lo de cómo vestir, lo preguntaban sobre todo los extranjeros. Lo de los admiradores… queda dentro del secreto del sumario. Lo de los descuentos es habitual que lo hagan. Aunque hubo uno, que no lo pidió y que yo lo invite, fue el que más me ha impresionado en todo el tiempo, fue con los Miserables, en el Apolo, un Sr., me dice `”estoy en el paro pero aunque me quede sin comer, tengo que venir a verla”´. Costaba 4000 pts. Y lo invite.

 

P. El espacio de tu trabajo dispensa cultura, y ello te ha permitido en primera persona tener a grandes actores a escasos metros de distancia. ¿Qué diferencias más significativas has encontrado fuera de los escenarios entre ser actor y ser espectador? ¿Cómo son los actores y actrices en el mundo real?¿Cuáles son tus preferidos?

R. Esto sería muy, muy largo, tratando de resumirlo, algunos son ``divos´´ dentro y fuera, de la escena, para muchos es un trabajo que les gusta, pero cuando  salen de escena son encantadores de verdad, además de buena gente. Todos tienen su puntito pero yo me he encontrado, he conocido y tratado a  personajes estupendos, depende donde los veas, o donde los encuentres, si fuera o dentro de ``la galería´´. Para mí es una satisfacción que después del tiempo que se pasa sin verlos, aún se acuerden de mí, no cito nombres porque no quiero molestar, pero podría hacerlo. También hay y ha habido algunos impresentables, aunque parezca mentira, puedo asegurar, que es verdad.

 

P. ¿Guardas fotografías con las estrellas de teatro? ¿Qué recuerdos más importantes tanto deliciosos o complicados tienes almacenados en tu larga experiencia? ¿cuál ha sido la obra teatral que más satisfacciones te ha dado?

R. No soy mitómana, podía tener muchas más, pero solo tengo dos o tres, y les tengo un especial cariño. Una con Plácido Domingo y otra con Paco Valladares y Pepe Rubio, que tiene historia, y que eran dos personas fenomenales. La de Plácido fue simplemente una foto, muy importante para mí por ser quien es, pero sin historia. Con  Paco me hice un viaje de Segovia a Madrid apoteósico. Pepe era el ser más gracioso y bueno que existía. Sería muy largo, solo te diré que la única vez que yo he actuado fue en una función de ellos.

 

P. ¿El contacto con la gente te ha hecho feliz?¿Tienes desarrollado un sexto sentido que te permite identificar qué tipo de espectador tienes delante nada más verlo?¿Eres capaz de augurar si una obra va a funcionar o no con solo ver cómo arranca la venta de entradas?

R. Totalmente, me encantan las personas, puedo decir que a lo largo de los años he conseguido tener muy buenos amigos y lo que es más importante, incondicionales en muchos casos y además los mantengo de años y años. No creo que sea ni un sexto sentido, solo hay que observar, incluso se llega a saber si comprara o solo ``cotilleara´´. Si, aunque esto es relativo, puede ser que arranque bien y después sea una pesadez. O puede no empezar bien, que sea estupenda y el boca a oreja la convierta en un éxito y pidan entradas un mes después de haberla quitado.

 

P. ¿Se ha convertido el teatro en un producto comercial en el que prevalece lo que "gusta", sobre lo bueno? ¿Qué opinas sobre la salud del Teatro? ¿Crees que la sociedad en la actualidad valora lo suficiente la cultura como algo necesario?

R. Totalmente de acuerdo, en la actualidad prevalecen las chorradas sobre las buenas obras en su mayoría. Siempre hay excepciones, afortunadamente tenemos varios teatros que representan buenas obras, lo malo es que también hay algunos directores que quieren hacerlo tan moderno, que para mi gusto, se cargan las representaciones. No hace mucho en el teatro de la Comedia y con un actor de renombre vi,  una de nuestras obras clásicas, en la representación más espantosa que yo recuerde, y la Comedia suele hacer buenas representaciones, pero…..No. Mi opinión al respecto es que está de moda. Afortunadamente, no en todos los casos, ni siempre porque hay público que tiene una autentica afición por el buen teatro. Por desgracia, no todo el mundo valora la cultura, a mi me da mucha tristeza, ver y oír algunos auténticos disparates y ver la poca importancia que algunas personas le dan a una de las partes más importante de nuestra existencia.

 

P. Cuando te sientas en una butaca como espectadora, más allá de lo que estás viendo, ¿qué sientes? ¿Te hubiera gustado ser actriz?¿qué emociones serías capaz de transmitir? ¿tu forma de actuar en la vida hubiera sido igual?

R. Siento admiración. Siempre me ha parecido extraordinario, que puedan desarrollar las interpretaciones con todo lo que les rodea, porque lo de que no se ve al público desde el escenario, no es cierto, se ve perfectamente. Hay una anécdota en el mundillo sobre el gran José Bódalo, que por lo visto era un forofo del fútbol, y tenía un pequeño transistor que sacaba del camerino a ``cajas´´ y cuando no estaba frente al publico se ponía a escucharlo, entre frase y frase de la obra y jamás se equivocaba cuando le tocaba salir de nuevo.

No, no me gusta ser actriz, lo hubiera pasado mal. Tan solo lo hice una vez, arropada por un coro, disfrazada de monja del XVII, como ya te contaba anteriormente. En la obra El Gran Teatro del Mundo, en Benalmádena y lo pase mal mientras estuve en el escenario. Luego fue divertido, pero nada más. No sé cómo habría actuado, es algo que no ha  entrado en mis planes nunca.

 

P. Finalmente, ¿cómo ha influido el teatro en tu vida? ¿Cómo observas la situación actual de la cultura en  Alcázar de San Juan en general?¿qué le dirías a nuestros convecinos más jóvenes que quieren dedicarse al teatro y que están iniciando su experiencia en las tablas?

R. Ha influido de forma muy positiva, he conocido a personas importantes, e interesantes, por lo menos para mí. Conocí a José Luis Sampedro, a Manuel Marín etc. etc., podría citar a muchas más personas, pero solo citaré a algunos actores: Carmelo Gómez, Miguel del Arco, Pepe Sacristán… y tantos otros.

Al tema de la cultura alcazareña no puedo hablarte en la actualidad porque no estoy integrada., pero no dudo que este muy activa ya que siempre ha habido inquietud al respecto. Que tengan paciencia, que perseveren y que se relacionen con este mundillo, es muy difícil, conseguirlo, además de prepararse al máximo.

 

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