Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Antonio Leal Giménez
Viernes, 12 de octubre de 2018
ENCUENTROS EN LA CASTELAR

Hoy, con Jesús Ropero García (Ingeniero Técnico Industrial. Nunca se fue de Alcázar)

Guardar en Mis Noticias.

Por Antonio Leal Giménez

"Yo nunca me fui de mi pueblo". Con estas palabras, Jesús quiere sintetizar todos sus sentimientos por sus orígenes. No sólo siente que nunca se fue de su Alcázar de San Juan, sino que lo lleva consigo, bien adentro allá donde se encuentre.

 

Jesús desarrolló su carrera profesional como Ingeniero Técnico Industrial con verdadera vocación. Siendo[Img #60039] estudiante mostraba a sus amigos su manera peculiar de estudiar: el solado de la terraza de su casa siempre estaba escrita con tiza con complicadas y largas demostraciones de fórmulas físicas que utilizaba a manera de pizarra. Apasionado por la familia, es un filósofo de la vida y gran amante de la música de los años sesenta. Desde pequeño siente una especial atracción por los carnavales y solía disfrazarse de emperador romano y así acudía al baile del casino a bailar con gran salero salsas cubanas.

 

La familia la considera como su mayor tesoro y su mejor lugar en el mundo.  Es lo más preciado que tiene y lo que le ayuda a vivir cada día, su marco fundamental donde se aprenden y desarrollan las normas de convivencia. Su vida transcurre de forma relajada, disfruta de lo que le rodea y  siempre ha sabido muy bien cuáles han sido sus objetivos, por lo que no le resulta complicado saber a qué temas debe de dar prioridad. Esto le ayuda a explotar su capacidad creativa ya que mantiene su mente abierta y en la medida que puede, trata de evitar preocupaciones. Organiza con rigor sus quehaceres y compromisos, entre ellos formar parte de un conjunto musical que con sus canciones rememoran los éxitos de los años sesenta, y eso no le impide ser flexible e improvisar cuando es necesario. Ha sabido conciliar lo profesional y lo personal, no dejando que la primera invada los demás aspectos de su vida. Equilibra perfectamente todos los compromisos adquiridos, que competen a las diversas áreas de responsabilidad presentes en su vida. Dedica parte de su tiempo a reflexionar y revisar sus tareas  principales. Estas reflexiones, son para él un hábito con el que mantener viva y despierta su realidad diaria.

 

Muchas mañanas comienza el día cantando el pasodoble "Alcázar mío de Benedicto Lizcano, e Isabelita Ruíz. Ensaya con su laúd una rondeña antigua que hace alusión a la Torre de Santa María y con su bandurria los mayos populares. El himno a Nuestro Padre Jesús Nazareno de Santiago Segura, suele cantarlo los viernes.

 

 

Sentados en una silla en la calle Antonio Maura, igual que hacía todas las noches en verano, al fresco, en la puerta del hogar donde nació, frente a la casa que aún conserva el rótulo de "Manuel Gómez Comino, practicante", iniciamos nuestra conversación.

 

 

PREGUNTA: Demasiados años fuera de Alcázar de San Juan que sin embargo, no te han hecho olvidar tus recuerdos.  ¿Cómo fue la infancia y la juventud de un hijo de un bodeguero, oficio tan representativo del Alcázar de San Juan de hace 60 años? ¿Puedes intentar reconstruir el entorno de tu familia?

RESPUESTA: Efectivamente salí a estudiar a los 14 años, ya fuera de Alcázar casi 59. Mi infancia fue muy feliz, viví mis primeros años en la calle Castelar, junto al quiosco de la Benita, allí vivía en la misma casa mi primo Fortu, hasta que nos hicimos una casa nueva en la calle Arjona, que así se llamaba la actual calle Antonio Maura, y allí empecé a ir al Colegio de la Trinidad. Mi juventud no digo que la recuerde, sino que la añoro, muy buenos amigos y amigas.

Dices, hijo de bodeguero, en verdad mi padre me llevaba a la bodega en tiempo de vendimia a pesar los carros de uvas, o a filtrar el vino que había que cargar en los camiones para llevarlos fuera de Alcázar, así mismo a echar una mano a la fábrica de alcohol, esto sucedía esporádicamente. Mi entorno familiar fue muy agradable, jamás oí en mi casa una voz más alta que otra, una educación recta, pero con cariño, siempre nos inculcaron el amor a la familia y el respeto a los amigos y a la sociedad.

 

 

P.¿Por qué comenzaste tus estudios de Ingeniero Técnico en Jaén, cuando todo el mundo iba a Madrid? ¿No hubiera sido más lógico?

R.Por aquellos años se estaba empezando a crear la Escuela de Peritos en Jaén, menos aglomeración de alumnos por clase y más económica la residencia. Otra circunstancia fue que allí ya estaba estudiando Camacho (el de la luz), y tenía sitio en la misma patrona, (mujeres que alquilaban habitaciones con derecho a comida) y así el me orientaría y me serviría de compañía. Allí coincidimos Jaime Quintanar, Teodoro Belmonte y mi actual cuñado Adolfo Moraleda, después de hacer Preparatorio y Selectivo fue cuando me trasladé a Madrid para terminar la carrera.

 

 

P. Los seres humanos tenemos un espíritu gregario y por ello disfrutamos mucho de la compañía de otros. ¿Cómo te sirvió para tu vida, una vez te fuiste de Alcázar, tu espíritu familiar que te hacia amigo de tus amigos? ¿Piensas que reunirse con amigos es muy favorable para nuestra salud? ¿Sueles hacerlo todavía habitualmente? ¿Crees que la soledad es perjudicial?

R. Dicen que al salir del abrigo de la familia la calle te enseña a vivir sin ellos, aprendes a desenvolverte en la vida y a mí eso fue lo que me enseñó a convivir con los demás. Primero en las patronas, que comíamos en familia, vivíamos conjuntamente con ellos, comportándonos con la educación que nos habían inculcado. Más tarde en Madrid en la “Pensión Pepita”, de la calle de La Bolsa, junto al Teatro Calderón, con otros 20 compañeros, ahí fue donde aprendimos todos que allí lo que había o teníamos cada uno era de todos y para todos, tabaco, comida traída del pueblo etc.… Eso me sirvió en mi traslado a Málaga, ya en mi vida profesional a tratar con los trabajadores y poder hacer amigos. La soledad creo que sería para mí la peor de las enfermedades

 

 

P. El mundo de hoy no es el mundo que conocimos cuando nosotros éramos niños o adolescentes. ¿Qué implica esto en tu vida diaria? Al cumplir años y ponernos a rememorar etapas anteriores, a todos nos sucede que nos cuesta creer lo rápido que pasó el tiempo. ¿Por qué a medida que pasan los años sentimos que el tiempo transcurre más rápido?

R. Ciertamente el mundo de hoy no es el que era siendo nosotros niños o adolescentes, estamos en la era de la tecnología, ha habido muchos cambios que han influido en nuestra vida diaria y en la de nuestros hijos, a los que nos hemos tenido que adaptar para mejorar nuestra relación con los demás, nuestra calidad de vida y no quedarnos desfasados.

Como tú dices cuando nos hacemos mayores el tiempo parece que pasa más deprisa, recuerdo nuestras vacaciones de verano cuando éramos niños que eran eternas y ahora pasa el verano a toda velocidad, si echamos la vista atrás nos damos cuenta de cuanto hemos vivido, cuantos recuerdos, ¿Será que el peso de los recuerdos no nos deje centrarnos en el momento que vivimos?, también cuando somos niños estamos aprendiéndolo todo y eso parece que ralentiza el tiempo, por eso tenemos que seguir aprendiendo, buscarnos diferentes actividades.

 

 

P. ¿Qué papel tiene la familia en la educación de los hijos?¿Cuáles son los aspectos fundamentales que nos vamos encontrando en el camino de acompañar a nuestros hijos que debemos tener más en cuenta? ¿Cómo crees que deberíamos promover la conexión entre el mundo del trabajo y el de la educación de nuestros hijos?

R. La familia juega un papel destacadísimo en la educación, somos el primer referente de nuestros hijos, ellos tratan de imitarnos y es de donde van aprendiendo. Como todo cambia, la educación no iba a ser una excepción, no sé si para mejor o peor. Pero creo que se han perdido muchos valores. Considero que la educación actual es más flexible, antes era más dura y salíamos mejor preparados

 

 

P. Muchas veces, cuando la madre hace un trabajo fuera de su casa pesan sobre ella los reclamos del hogar; y cuando permanece de lleno dedicada a su familia, se siente limitada en sus posibilidades, ¿Qué le dirías a las personas que experimentan estas contradicciones? ¿Cómo conciliaste la vida profesional y la familiar?

R. Considero que por supuesto encasillar a la madre en las labores del hogar es limitarla en sus posibilidades. Si la madre trabaja fuera de casa y su trabajo es de su agrado, no solo la dignifica, sino que creo que la relación matrimonial es más sólida y hago constar que a la mujer al contrario del hombre, es capaz de desarrollar su trabajo tanto en casa como fuera de ella ambos simultáneamente, nunca debe existir ninguna contradicción en la familia, antes, al contrario, habrá más unión familiar sobrellevando las labores del hogar conjuntamente.

 

 

P. La familia es en lo que nos fijamos, donde aprendemos, y es la que nos ayuda a superar todos los conflictos, tanto los emocionales como los que surgen a nuestro alrededor. ¿Qué piensas que hay que hacer para superar las situaciones conflictivas que a veces se ocasionan?

R. Siempre se ha dicho “que los que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión”, tópico, hay que oír y saber escuchar, cosa difícil, razonar y sobre todo saber perdonar.

 

 

P. Cuando piensas en felicidad, ¿qué es lo primero que te viene a la cabeza? ¿Cuál es la primera cosa que cambiarías en tu vida? ¿Qué te gustaría hacer que no haces?  ¿Qué te gustaría dejar de hacer?

R. Felicidad, nunca completa, hay que añorar, sí, pero hay que vivir el momento.

Habrá habido circunstancias no muy felices, pero son las más fáciles de olvidar o de intentar olvidar. ¿Cambiar de mi vida?, creo que ninguna cosa, mi mujer, mis tres hijos, mis amigos, todo gracias a Dios me ha sido dado lo mejor, soy feliz con lo que hago y no dejaría de hacerlo mientras pueda.

 

 

P ¿Cuántas de las promesas que te has hecho últimamente has cumplido?¿Eres el amigo que te gustaría tener? ¿Cuándo fue la última vez que te atreviste a hacer algo nuevo?

R. Más que promesas, propósitos, escuchar más y razonar antes de hablar, digo las cosas como las pienso y no pienso en lo que digo. No soy perfecto, sí me entrego a los demás, soy de corazón abierto, sincero, amable y no quiero echarme más flores, pero esto es lo que espero de los demás. Empezar a cantar como en nuestros tiempos de la tuna, ha sido lo que últimamente me he atrevido a mis 70 años.

 

 

P. Olvida tu edad por un segundo, ¿Cómo de joven te sientes?¿Qué es lo que te hace seguir adelante? ¿Qué es lo que te motiva?

R. Aunque esté pesado al repetirlo, me siento joven aún, pienso en viajes, comidas con los amigos, partidas al dominó, cantar, ir al teatro, musicales etc.…

 

 

P. ¿En qué medida influyó Alcázar de San Juan en el sentido del ritmo musical que todavía perdura y hacías gala ya en tu juventud?¿Qué significa para ti la música?¿Se puede aprender a componer?¿Qué es mejor, tocar siguiendo una partitura o improvisar?

R. La música, ya en mi casa mi padre canturreaba zarzuela, las chicas que ayudaban a mi madre, la copla. Mi primer instrumento musical fue una armónica y formamos en Alcázar un grupo musical, y luego nuestra querida tuna, recuerdas Antonio, esos veranos, esas rondas en Navidades que terminábamos comiéndonos los rosquillos y magdalenas que nos habían dado las madres hechas en el horno del pueblo, sentados en la plaza del mercado ya de madrugada.

 

 

P. ¿Es la música un lenguaje universal? ¿Por qué se sigue componiendo, aunque exista ya tanta música? ¿Con qué género musical te identificas? ¿Cuál es para ti la mejor década de la música? 

R. Sí, por supuesto, buscar el motivo de por qué se sigue componiendo es difícil ya que siguen saliendo personas nuevas como cantantes, compositores con nuevas cosas que decir, es seguir adelante con nuevas ideas, nuevos estilos, que al igual que en nuestro tiempo, la música que nos gustaba no es la misma que la que les gustaba a nuestros padres. Yo me identifico con la música en general, zarzuela, clásica, ópera, rock, boleros, rancheras e incluso me atrevo con el flamenco y hasta con los cantos gregorianos. Mi época dorada fueron los años 60 y 70, nuestros guateques.

 

 

P. ¿Cuál es tu grupo musical favorito? ¿Cuál es la canción que más te gusta? ¿De qué forma influye en ti? ¿Merece la pena asistir a un concierto cuando todo puede en realidad escucharse en casa?

R. Difícil es decidirse por un grupo, véase Los Brincos, El Dúo Dinámico, Mocedades, Los Cinco Latinos y tantos otros. Una de las canciones que más me gustan y que me hace ver cómo se va la vida es la de Rocío Dúrcal, que canta con Julio Iglesias “Como han pasado los años, como han pasado las cosas”. Por supuesto hay una gran diferencia en oír la música en directo o en casa en CD, tanto a mi mujer como a mí y aquí quiero hacer hincapié en lo bonito que es tener los mismos gustos y aficiones, nos encantan los conciertos y musicales en directo.

 

 

P. ¿Qué hace de la música algo tan poderoso?  ¿Puede transformarse el mundo mediante la música ¿Es la enseñanza de música una pérdida de tiempo? ¿Existirá siempre la música?

R. Dícese que la música amansa a las fieras, yo he experimentado que las personas a las que les gusta y practican la música son más pacíficas y más felices, por supuesto que estudiar música es maravilloso, esa sí es una de las cosas que he echado de menos.

 

 

P. La música está presente en el texto de El Quijote de formas muy diferentes, con funciones diversas. Las referencias a los instrumentos musicales son constantes. En el capítulo XXXIV de la II Parte podemos leer: “[...] -Señora, donde hay música no puede haber cosa mala. ¿Estás de acuerdo con D. Quijote?¿Qué quieres decir a nuestros vecinos como despedida?

R. Por supuesto es una de las cosas que nunca debe faltar y jamás desaparecerá, lo acabo de referir y como dice el Quijote, donde hay música no puede haber maldad.

A mis paisanos: Decidles que aunque uno por circunstancias hemos tenido que vivir fuera de nuestro Alcázar, yo en Málaga, un lugar maravilloso, añoro a mi tierra y siempre estoy orgulloso de haber nacido en Alcázar y lo que siento es haber perdido el contacto diario con los amigos de juventud, aunque nunca los olvido. Así que estén donde estén, yo desde Málaga les envío abrazos de vuestro humilde paisano.

 

El Semanal de la Mancha • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress