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El Semanal
Lunes, 11 de marzo de 2019
CON 23 ALUMNOS

CSIF celebra en Alcázar un curso de técnicas de autoprotección para empleados públicos

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En el Sescam hubo el pasado año en Ciudad Real 131 agresiones y 627 en toda la región.

El sindicato CSIF ha celebrado en Alcázar de San Juan, con 23 asistentes, un curso de técnicas de autoprotección, enmarcado en su campaña ‘No más agresiones’ para concienciar a la sociedad sobre este grave problema y adoptar medidas para garantizar la seguridad de los empleados públicos de la región, que sufrieron 627 agresiones sólo en el Sescam el pasado año, 131 de ellas en Ciudad Real.

 

Este curso, celebrado en una sala del Centro de Salud nº 1, ha servido para dar a conocer técnicas prácticas para cómo evitar situaciones de agarre, estrangulación, sujeción, agresión y ataque con cuchillo, a fin de repeler posibles agresiones y aportar seguridad a los empleados públicos en trabajo diario.

 

Este curso de Alcázar forma parte de los ocho que CSIF ha impartido por toda la región, a la vista de las numerosas agresiones contabilizadas sólo en el Sescam el pasado año: 627, 444 de ellas a mujeres, y por provincias: Toledo (271 agresiones), Ciudad Real (131), Albacete (113), Guadalajara (72) y Cuenca (40).

 

Por tipo de incidentes, las verbales representaron el 90% del total, pero en la región se produjeron 32 de carácter físico, según datos oficiales del propio Sescam, pero según recordó en Ciudad Real el responsable autonómico de Prevención de Riesgos Laborales de CSIF, Carmelo Gómez, en Castilla-La Mancha hay unos 74.000 empleados dependientes del Gobierno regional, pero sólo existen datos de las agresiones en el Sescam, en donde trabajan unos 25.000, por los que CSIF cree conveniente redoblar los esfuerzos que realiza la Administración, “dada la obligación legal y moral que tiene con sus trabajadores”, pues recuerda que cuando un profesional es agredido y causa baja “incide negativamente en el resto de los profesionales y también en los propios usuarios y pacientes”.

 

CSIF ha pedido en numerosas ocasiones el desarrollo del Plan Perseo en cinco líneas principales: diseño y acondicionamiento de instalaciones sanitarias para su seguridad; aumento de medios humanos y materiales; realización de campañas educativas de concienciación; que el Sescam se persones como acusación particular ante cualquier caso de agresión y la supervisión continuada de los planes y de sus resultados.

 

 

 

 

 

 

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