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Antonio Leal Giménez
Viernes, 5 de julio de 2019
ENCUENTROS EN LA CASTELAR

Hoy con Antonio Castellanos Arias (Titulado en Dirección de Empresas y Actividades Turísticas. Todos los días recuerda su pueblo)

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Por Antonio Leal Giménez

Vivió  en la calle Castelar justo enfrente del cine Alcázar. Estudió en la Academia Balmes donde empezó el Bachillerato y no lo terminó, ya que desde muy jovencito tuvo que ayudar a su familia trabajando en el bar “Alcázar” que pertenecía a sus padres. Allí sintió el interés por todo lo relacionado con la hostelería y el turismo, sector al que más tarde se dedicaría profesionalmente.

 

Nuestro “Encuentro” lo ha derivado hacia sus recuerdos. Antonio es una persona entrañable, que ama mucho a su pueblo y que lo lleva dentro de su alma. En todo momento habla de sus recuerdos y de la nostalgia que siente por su lugar de nacimiento. La Castear, los cines Crisfel y su terraza, Alcázar y Delicias, la piscina Marcris, la Semana Santa, el Casino y sus bailes de Carnaval, la feria del Arenal, las vendimias y muchas cosas… permanecen a su edad, ya jubilado, en su memoria.

 

A los quince años se fue a estudiar a la Escuela Superior de Hostelería de Madrid, aunque en esa época todavía continuo viviendo con sus padres, y cada fin de semana, ocupaba su tiempo Castelar “pa” bajo, Castelar “pa” arriba”. Obtuvo el título de Diplomado en Turismo en las ramas de Gerencia de Hotel y Cocina. Después curso estudios de Oficialía y Maestría Industrial en la rama de Servicios de Hotel; Es diplomado en Marketing y Comunicación, y realizó el curso de Dirección de Empresas en el I.E.S.E., programa P.P.D de la Universidad de Navarra. Es también titulado en Dirección de Empresas y Actividades Turísticas.

 

Durante el desempeño de su labor profesional ha asistido a simposios y ferias internacionales del sector del ocio en Múnich (Alemania), Los Ángeles (California), Dallas (Texas), Orlando (Florida), así como visitas profesionales a la mayoría de Parque de Atracciones, Parques Acuáticos y Centros de Ocio como UNIVERSAL, y M.G.M. en E.E.U.U. y Europa.

 

Ha desempeñado trabajos en diferentes hoteles de Barcelona, Palma de Mallorca, Madrid, Cádiz, Tarragona, Gerona… participando en Ferias Internacionales de Turismo  en Berlín (Alemania), Viena (Austria), Roma (Italia), desempeñando los trabajos de atención a stands, cocina y servicios. Fue Director Gerente del Parque de Atracciones Acuáticas AQUÓPOLIS de Villanueva de la Cañada (Madrid) y con solo veinte y tres años comenzó a trabajar en el  PARQUE DE ATRACCIONES DE MADRID, en el que permaneció durante veinte y ocho años, llegando a ser Director Gerente, asumiendo su total responsabilidad y contando bajo su dirección con una plantilla de más de 500 trabajadores. Esta etapa, la define como el trabajo de su vida.

 

Años más tarde quiso afrontar otros retos relacionados con el cine trabajando para CINEBOX como Director de Restauración y de Operaciones, asumiendo la organización de la logística,  tanto de películas como de los productos para el funcionamiento de todos los centros que CINEBOX explotaba a lo largo del territorio nacional. Finalmente, fue llamado para el asesoramiento técnico en mantenimiento y renovación de los negocios que explota directamente EMBASSY, cadena de pastelerías, tiendas de platos preparados, salón de té y restaurante, así como el equipamiento  para apertura de nuevos establecimientos.

 

Antonio dispone de una visión completa del sector turístico, siendo una persona muy proactiva, resolutiva y con mucha capacidad de gestión y comunicación. Durante su etapa profesional ha desarrollado largas horas de trabajo y dirigido a una serie de empleados en diferentes departamentos con verdadera eficiencia. Ha manejado situaciones estresantes con verdadera calma, lo que le ha permitido dar soluciones a los problemas con rapidez.

 

En la actualidad forma parte de un grupo de siete matrimonios ”alcaceños”- como él nos denomina_ llamado “La Castelar” y al menos una vez al mes se reúnen para comentar cosas del pueblo.

 

Nuestro “Encuentro en la Castelar” tiene lugar bajo la casa en la que vivió Antonio.

 

 

PREGUNTA: ¿Echas de menos tu patria chica teniendo tu residencia a 155 kilómetros alejado de ella? Seguramente te haces montones de preguntas sobre tu vida en el pasado en nuestro pueblo. ¿Te lamentas de no  habértelas hecho antes? ¿Cómo recuerdas Alcázar de San Juan en su conjunto? ¿Qué recuerdas de tu infancia y adolescencia?

RESPUESTA: Sí, la he echado siempre de menos aunque con el tiempo cada vez algo menos. Cuando era más joven siempre pensaba en ella y eso que estaba muy ocupado, creo que en la actualidad no tanto, y es, porque la familia, hijos y nietos ya no están allí y claro está quiero estar con ellos, de todas formas la distancia no es muy larga y la hago con facilidad, nunca se me hace pesado el ir. No me suelo hacer preguntas del pasado, sí, recrearme en los recuerdos que en mi caso casi siempre son buenos,  creo que los menos buenos, he hecho por olvidarlos y lo he conseguido.

Mis recuerdos de Alcázar siempre son como un pueblo grande donde casi todas las personas nos conocíamos, así como  todos los lugares, calles y rincones eran perfectamente utilizados por todos, donde siempre encontrabas a alguien para poder hablar y compartir ese momento de tu vida. De la infancia, recuerdo la escuela de Doña Teresa y mucho la plaza del Altozano con la “paireta” de  San Francisco donde se jugaba mucho y aún tengo una señal en la cabeza de una caída de la misma. Ya de adolescente las cuadrillas de amigos, que creo recordar a todos con nombre y apellidos, con los que hacíamos muchas trastadas.

 

 

P. ¿Qué es lo que más echas o has echado de menos de Alcázar de San Juan? ¿Consideras que nuestras raíces se están perdiendo o simplemente han evolucionado? ¿Te gustaría vivir en el pueblo?

R.  Considero a Alcázar como un todo,  como una realidad en si misma, entonces intentar ponerle o quitarle algo creo que ya no sería ese pueblo que yo llevo en mi recuerdo. Las raíces por el hecho de  ser eso raíces, nunca cambian, ahora bien, a través del tiempo éstas se van modelando y teniendo dimensiones distintas, por ejemplo; situaciones o hechos relativos a esas raíces antes los aceptabas porque sí y ahora hasta te las explicas y entiendes. Sí que me gustaría vivir en el pueblo aunque tengo que aceptar que esa vida también la tengo que compartir con todos los míos y donde estén ellos tengo que estar yo.

 

 

P. ¿Cuántos años hace que dejaste nuestro pueblo? ¿Crees que es en la infancia el espacio en que se alojan nuestros mejores recuerdos? Nos gustaría que nos contaras alguna anécdota que recuerdes con cariño de esa época

R. Lo que se dice dejarlo nunca lo he dejado, ahora bien cuando me casé ya empecé a vivir en la casa familiar y de eso ya hace cuarenta y ocho años, pero insisto, jamás he dejado de ir o de estar lejano anímicamente de mi pueblo. De la infancia yo lo que más recuerdo son situaciones a “foto fija”, en cambio en la juventud si son  recuerdos activos, algunos incluso hasta con música como son los bailes del Casino o de la Feria, con las pandas de amigos jugar al baloncesto en la plaza y alternar por los bares de la Castelar, siempre hablando de lo divino y lo humano. Porque eso sí, habladores y charlatanes sí que somos todos los alcazareños, pienso que esa característica precisamente ha nacido de tantos y tantos paseo por la Castelar.

En una ocasión un guardia municipal muy conocido, por cierto, no solo nos multó sino que nos llegó a llevar a los calabozos del Ayuntamiento, aunque no nos dejó encerrados, el motivo fue porque estuvimos haciendo demasiado ruido y alboroto durante el paso de una procesión de la Semana Santa. La cosa no llegó a más.

 

 

P. ¿Qué memoria viene primero a tu mente cuando vuelves a verte en unas fotografías de tu infancia y adolescencia? Si alguna vez te pierdes ¿En qué lugar de tu pueblo y por qué, habría que buscarte?

R. Casi todas esas fotos las tengo de grupos de amigos bien sea con los de una cuadrilla u otra y la memoria me lleva a las meriendas de San Marcos y Santa Águeda, La subida al cerro de San Isidro, los recreos del colegio y situaciones parecidas. Hay dos lugares que se han marcado en mi vida, uno es el Altozano porque es allí donde nací en el número seis, y pasé toda mi infancia y otro el jardinillo de la Castelar también porque fue donde viví toda mi adolescencia y juventud. Aparte de éstos lo que por excelencia llevo muy dentro de mí es el campo con sus viñas sobre todo por las vendimias con el acarreo de los carros y remolques llenos de uvas a rebosar, era muy aficionado al trato con las mulas, siempre con las de mis familiares y mías propias para aparejarlas y engancharlas al carrro de baras o al remolque y aquellas galeras, que con qué habilidad y destreza los gañanes las cargaban con la mies sobresaliendo del miriñaque, que  parecía  que aquello fuera imposible que se mantuviera en su sitio, a este profesional -el gañan - siempre le he tenido en gran y aprecio y admiración.

 

 

P. ¿Cuál crees que es el principal punto fuerte de Alcázar? ¿Y sus carencias?  ¿Cómo definirías  el carácter de nuestros vecinos?

R. El punto fuerte es sin duda su situación estratégica, muy cercana a capitales como Madrid, Albacete, Ciudad Real, Toledo y también muy importante el levante, con sus playas, capitales y pueblos tan turísticos. Lo que siempre le ha caracterizado es su quehacer y conocimiento del comercio, en otros tiempos los vecinos de los pueblos de alrededor para realizar sus compras se desplazaban a Alcázar,  en la actualidad lo comercial sigue siendo quizás uno de sus activos más importantes. En este sentido creo que sería conveniente destacar como después de la reducción  de la estación de Renfe y la eliminación de las empresas relacionadas con ella –Devis, Precon……..- el pueblo ha sabido sobreponerse y sobrevivir e incluso crecer y hacerse una ciudad moderna.

Las personas nacidas en Alcázar, como buenos manchegos, son muy mirados para sus cosas, gente sencilla y noble, algo roñosos en el vivir diario y en cambio  muy generosas para todo lo que son gastos extraordinarios, bien por compras de bienes inmuebles o bienes de consumo ya sean  personales o materiales.

 

 

P. Decía el escritor italiano Leonardo Sciascia que la felicidad es un instante; si uno la ve pasar es que ya existió, no se queda, es irrepetible. Hay un momento en que la felicidad es un recuerdo. ¿Qué recuerdo tienes de ser feliz durante tu estancia en Alcázar de San Juan?

R. Mi felicidad en Alcázar está llena de muchos instantes, casi siempre relacionada con mi familia, padres, hermanas, tíos, primos y sobrinos, sobre todo por celebraciones de fiestas familiares o del pueblo que, por cierto, está bien surtido. En la actualidad uno de mis momentos de felicidad es cuando con mi cuadrilla de ciclistas y buenos amigos de Alcázar nos hacemos rutas por todos los pueblos y zonas cercanas, y a la vez que realizamos algo de ejercicio disfrutamos de buenos almuerzos saboreando la excelente gastronomía manchega.

 

 

P. ¿Cuáles son tus lugares preferidos de Alcázar de San Juan? ¿Qué sitios recomiendas visitar? Imagínate ante una estantería de libros como un lector cualquiera. ¿Por qué libro empezarías?

R. El primero que recomendaría sería Santa María con su barrio y sobre todo El Torreón, después me gusta mucho San Francisco y sus alrededores , altozano, la mina…. Y para un paseo tranquilo el Paseo de la Estación. Aunque suena a tópico, empezaría por El Quijote, en las sucesivas veces que lo he hojeado o leído siempre he descubierto algún nuevo matiz. Después me entretengo muchos con el género de  novelas, bien sean de temas históricos o de aventuras.

 

 

P. “No es el tiempo, es el azar quien nos pone a todos en nuestro sitio” Con la sabiduría y la distancia que dan los años, ¿Has tenido la tentación de cambiar algo de lo que fue tu vida en Alcázar de San Juan?

R. No, nunca he tenido la tentación de cambiar nada de lo que fue mi vida en Alcázar, es más la recuerdo muchas veces con los míos - hijos o nietos e incluso amigos – y siento nostalgia y cariño.

 

 

P. Según un dicho popular “Cada uno cuenta la feria como le va”, ¿Cómo recuerdas la feria en el Arenal? ¿Alguna vez has pronunciado la frase "Válgame Dios, qué pena" por no vivir en mi pueblo?

R. “Vaya…Vaya” tú también lo dices “hermoso” claro, son maneras de expresarnos. Para mi generación la Feria del Arenal es la feria por excelencia de Alcázar con sus aparatos que casi siempre eran los mismos, el baile en el centro de la plaza junto al Kiosco de la música. Por cierto recuerdo sobretodo la actuación de  Camilo Sexto cuando estaba empezando y era el cantante del grupo Los Gritos. Estaban los bares, quioscos, puestos de turrón y sobre todo los famosos y buenísimos churros del pueblo. Durante dos años consecutivos, toreó en Alcázar, el primer año  como novillero y el segundo  ya con la alternativa como matador Manuel Benítez “El Cordobés”, en aquella época explotaba la plaza de Toros Ceferino Alaminos, circunstancia por la que yo también estuve realizando quehaceres  en el mundo del Toro, como taquillero y otras labores.

 

 

P. ¿Tienes algún recuerdo que no hayas visto publicado en ninguna parte y que fue una importante muestra de solidaridad de los alcazareños referido a la estancia del circo ”Eduardini y sus Enanos”?

R. Sí, es cierto y nunca lo he visto reflejado en ninguna parte. En una ocasión se instaló en el pueblo el circo de “Eduarni y sus Enanos”. Sucedió que horas antes de la actuación en la carpa se produjo un fuego siendo pasto de las llamas el circo entero, lo que para esta compañía-familia fue la ruina, y gracias a mucha gente del lugar con su ayuda solidaria toda esta familia pudo pasar el invierno allí. Eduarnini consiguió recuperarse y levantar una nueva carpa que instaló en el mismo sitio. La primera sesión fue gratuita para todo el pueblo.

 

 

P. ¿Cuál es la filosofía de un negocio como el Parque de Atracciones? ¿Qué supone para una ciudad tener un Parque de Atracciones? Qué es lo que más gusta y lo que menos, de un Parque de Atracciones? ¿Se puede comer con una dieta rica y variada, cuando uno va a disfrutar de la adrenalina, lejos de las hamburguesas, bocadillos y perritos?

 

 

R. El negocio de un parque de atracciones, fundamentalmente, es conseguir un mayor número de visitantes porque es donde la cuenta de explotación puede resultar positiva, ya que por economía de escalas, al ser el costo de los gastos prácticamente los mismos sea cual sea el número de usuarios, cuantos más visitantes mejor para sus resultados económicos. Para una ciudad es muy importante también para generar riqueza y puestos de trabajo. Estando en distintos puesto de responsabilidad en varias ocasiones paisanos del pueblo han acudido a mí con idea de encontrar algún puesto de trabajo y por supuesto que siempre he intentado ayudarles. Les decía que yo era de Alcázar y que además ejercía.

Lo que más llama la atención son los aparatos mecánicos, si bien éstos han de tener el complemento de otros muchos alicientes, como espectáculos, entretenimientos y una oferta rica y variada de gastronomía. Cuando, sobre todo los jóvenes, están en un parque de atracciones precisamente no buscan esa alimentación tan sana y sí olvidarse de la misma, para disfrutar de la hamburguesa y los perritos calientes con su refresco preferido. Es por lo que el parque ha de estar bien surtido y preparado para esta demanda.

 

 

P. Con el periodo lectivo, padres y colegios emprenden la ardua tarea de programar las actividades extraescolares que los estudiantes realizan durante curso. ¿Cómo pueden aprender los niños sin dejar de divertirse pasando todo un día en el Parque de Atracciones? Una de las atracciones clásicas del Parque de Atracciones de Madrid es la del Viejo Caserón.  ¿A qué cree que se debe su gran éxito?

R. Dentro de las actividades no lectivas que un colegio programa a lo largo del curso, una parte muy importante es la diversión, un Parque de Atracciones es posiblemente el máximo exponente, los alumnos lo agradecen y disfrutan enormemente por eso cada vez más se tiene en cuenta a la hora de programar las salidas del centro. El éxito del Viejo Caserón o Casa del terror se debe fundamentalmente a que se ha sabido compaginar sensaciones como es el miedo con la actuación de personajes realizados por actores en vivo y en directísimo puro, o lo que es lo mismo, acercar el teatro personalizado por ambientación y estrés del momento al espectador. Unir teatro, sensaciones y espectáculo  en un mismo tiempo y lugar.

 

 

P. Los 307 parques temáticos y de atracciones en Europa reciben al año más de 150 millones de visitantes y generan un negocio superior a los 5000 millones de euros. Parece ser que en los últimos años no ha  habido una inversión real  para la renovación de parques infantiles. ¿Consideras que los parques infantiles que hay en nuestro país están muy deteriorados? Con esta falta de inversión en nuevos parques, ¿Se puede poner en peligro la seguridad de los niños?

R. En la mayoría de los casos los Parques de Atracciones son de explotación privada y para conseguir sus objetivos económicos se han de mantener en constante novedad y sobre todo de seguridad, ello requiere una inversión continua. Los parques infantiles al no ser en sí mismos económicamente rentables, es muy difícil su mantenimiento y puesta al día sobre todo en materia de seguridad, lo que no quiere decir que los parques infantiles no sean seguros, ya lo creo que lo son, pero de lo que en ocasiones adolecen es de ese necesario mantenimiento y puesta al día con las novedades de seguridad que van surgiendo, bien sea por los materiales empleados en su  construcción o de sus sistemas de  engranaje del funcionamiento.

 

 

P. La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha reconocido al Ayuntamiento de Alcázar de San Juan, la mejor Campaña de Promoción, en los Premios Regionales de Turismo 2018. Se está apostando fuertemente en el denominado “turismo de sensaciones”. Dada tu amplia experiencia en el sector turístico y en el campo del Marketing y de la Comunicación, ¿Qué es lo que crees que el turista siente cuando visita Alcázar de San Juan? ¿Por qué motivos personas que tienen innumerables sitios para visitar pueden optar por venir a Alcázar de San Juan? ¿Qué aspectos nos hace ser diferentes de otros pueblos manchegos?

R. El acierto para conseguir ese merecido reconocimiento precisamente es por haber decidido optar por ese “turismo de sensaciones” ya que hubiera sido muy difícil entrar en el mercado de “turismo destino”. Alcázar tiene muchos lugares que son muy entrañables sobre todo para los que los conocemos y la forma de que éstos interesen es porque nosotros los enseñemos y demos a conocer. Como campaña de comunicación yo optaría, más que por un actor enseñando esto o aquello que fuera por personas del mismo pueblo que colectiva o personalmente trasmitieran esas sensaciones.

 

 

P. Como conocedor de Alcázar de San Juan, ¿Qué tipo de sensaciones crees que pudieran ofrecerse a los turistas en función de lo que desean vivir? Te pongo sensaciones y me dices lugares o cosas que recomiendas visitar en cada caso: Relajantes, Generadoras de Adrenalina, Formativas/Educativas.

R. Como sensaciones relajantes propongo las vistas desde lo alto de los molinos en cualquiera de sus direcciones. De adrenalina, todas y cada una de  sus fiestas populares,  Formativas y Educativas el increíble desarrollo del polígono industrial y la visita a sus museos y la propia historia de la ciudad.

 

 

P. A manera de despedida de nuestros paisanos daremos un paseo por La Castelar. ¿Puedes por favor contarnos de lo que veas lo que más te llama la atención y qué tipo  de sensaciones te produce?

R. Lo que más me llama la atención es su cambio, la evolución a mejor que ha tenido esta arteria tan importante, y la sensación que me produce es que a menudo cuando paseo por ella todavía creo estar viendo como era antes, te pongo por ejemplo un solo lugar aunque te podría hablar de toda ella y es el de la plazoleta de Villajos, enseguida acuden a mi mente; por supuesto el Cristo, el quiosco de la Benita, el bar El Brillante, la churrería del Moreno y Rosario, el bar de Federico y el de Pepe- Luis el “Malvestio”. Bueno, y así podría seguir con tantos y tantos lugares. 

En mi  mente aún sigo viviendo en La Castelar.

 

 

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