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El Semanal
Lunes, 7 de octubre de 2019

La sequía marca la campaña de anillamiento de aves palustres en La Mancha Húmeda

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En las lagunas de Manjavacas y de Villafranca de los Caballeros se han efectuado 406 capturas de 17 especies, pero ninguno de carricerín cejudo, principal ave de estudio

Las condiciones hídricas han provocado que en época de migración la vegetación palustre esté seca y la biomasa de invertebrados, base alimentaria de estas aves, muy baja

El anillamiento científico del proyecto LIFE Paludicola se ha desarrollado en cinco humedales de la península, dos en Catilla-La Mancha y tres en Castilla y León

La segunda campaña de anillamiento científico de aves del proyecto LIFE Paludicola, desarrollada con el objetivo de conocer distintos aspectos sobre la biología de la población de paseriformes palustres migratorios que utilizan estos humedales como zona de alimentación y de reposo durante la migración otoñal, ha estado condicionada por las condiciones hídricas que presentan los humedales este año.

 

El año hidrológico muy seco, especialmente durante la primavera, ha provocado que la mayoría de los humedales estén secos a finales de verano, momento de la migración de muchas aves. Las lagunas de Manjavacas y Villafranca de los Caballeros se encontraban en esa situación, por lo que la vegetación palustre se encontraba muy seca y la biomasa de invertebrados, insectos y arañas, era muy baja, que son la base alimentaria de muchas aves palustres.

 

En total se efectuaron 406 capturas repartidas en 17 especies en los dos humedales. 220 capturas y 15 especies en Villafranca, y 186 capturas y 10 especies en Manjavacas. En ambas lagunas la especie más abundante ha sido el carricero común que representa más del 75% de las capturas. Se trata de un ave estival y muy abundante en los humedales ibéricos, tanto como reproductor como migrante.

 

No se captura ningún ejemplar de carricerín cejudo, especie objetivo del seguimiento, y todo ello a pesar de utilizar reclamos sonoros en las dos estaciones de anillamiento. La ausencia de agua en los humedales seguramente haya sido el factor determinante que explique este dato, como lo es la escasez de capturas de otras especies de aves migrantes palustres como el carricerín común. En general la comunidad de aves es menos diversa que la campaña del año pasado, menos especies y menos abundantes, especialmente en la laguna de Villafranca debido a que en 2018 si había agua en el humedal.

 

Escribano palustre, en peligro de extinción

Entre todas las capturas destaca la recuperación de un escribano palustre de la subespecie iberoriental (Emberiza schoeniclus witherbyi). Se trata de una subespecie endémica de los humedales ibéricos y que se encuentra en grave peligro de conservación, catalogado En Peligro de Extinción. En los humedales de La Mancha Húmeda se encuentra uno de los principales núcleos reproductores. Otra especie de interés en los humedales palustres ibéricos es el bigotudo del que se capturan 18 aves y que también aportaran valiosa información para conocer pequeños movimientos entre humedales y su tamaño poblacional.

 

Para los trabajos de anillamientos la Fundación Global Nature ha contado con los diferentes grupos de anillamiento locales que trabajan en los humedales: GIA-La Mancha en Castilla-La Mancha y GIA-León y Urz en Castilla y León, siempre coordinados por los técnicos de la Fundación Global Nature. Además, En Castilla-La Mancha ha participado el grupo de Voluntariado Las Lagunas de Villafranca de los Caballeros.

 

Fieles a Tierra de Campos, en Castilla y León

En Castilla y León, en cambio, se han capturado 45 ejemplares diferentes de carricerín cejudo donde la sequía no ha condicionado tanto la campaña. Llama la atención que tres cejudos anillados en 2018, uno en La Nava y dos en Boada, han vuelto a ser capturados en 2019, los tres en la laguna de La Nava. Este hecho, registrado en muy pocos humedales españoles, constata la fidelidad interanual de los cejudos a los mismos humedales o complejos lagunares en temporadas diferentes. Además, a diferencia de la campaña pasada se han capturado otros tres carricerines cejudos ya anillados con remite de otros países: dos de Francia (controlados en Boada y en La Nava) y uno de Bélgica (controlado en Boada).

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