El silo también podría servir para controlar la población de palomas en Alcázar

El silo del cereal en desuso, situado entre las vías del ferrocarril y el parque Cervantes, va a ser reutilizado en el futuro próximo para albergar actividades culturales, pero otra función podría ser la de regular la proliferación de palomas. De hecho, la parte alta de esta edificación es actualmente un palomar descontrolado. El proyecto, aún por definir, trataría de concentrar a las palomas en este punto.

Desde la concejalía de Medio Ambiente se han realizado diferentes métodos para limitar la población de palomas y, según fuentes municipales, se ha conseguido en algunos lugares de la ciudad mediante la captura con trampas o la suelta de rapaces.  Con esos sistemas de control se llegaron a eliminar hasta 1.000 palomas cada mes. El problema está en que las bandadas que desaparecen son sustituidas rápidamente por otras. La esterilización química tampoco es un método seguro. Se trata de  poner un fármaco veterinario que reduce la puesta de huevos y que se suministra con granos de maíz. Lo que ocurre es que las palomas de Alcázar se alimentan en el campo, no en las plazas y parques como en las grandes ciudades, donde incluso dependen de que sean personas quienes las alimentan.

Problemas de superpoblación de palomas hay en ciudades como Barcelona, Sevilla, Cádiz, Madrid, Génova, Basilea, Santiago de Chile o Milán, pero también en pueblos como Corral de Almaguer o Villa de Don Fadrique. En una ciudad como Alcázar de San Juan, los cebos para esterilización pueden ser disfuncionales, porque se los comen otras aves, como los gorriones (con poblaciones en declive), los pinzones o los pardillos. Además, el medicamento utilizado, la nicorbazina, tiene efectos perniciosos en la cadena atrófica y puede acabar contaminando la laguna de La Veguilla, alimentada con agua depurada y reserva de la biosfera. Se quiere hacer un control ético de la población de palomas a través de la natalidad, explicaba el concejal de Medio Ambiente, Pablo Pichaco. El problema de la densidad de la población ocurre en todas las ciudades pero las circunstancias no son las mismas, tenemos que utilizar tácticas para controlar de la mejor manera.

El silo del trigo podría ser útil para controlar las poblaciones de palomas, pero la concejalía de medio ambiente sigue buscando soluciones con la colaboración vecinal, por eso dispone de un correo electrónico (medioambiente@aytoalcazar.es) y un teléfono (926 55 00 05). El concejal apunta a la posibilidad de un control de natalidad ético junto a otras medidas que los propios vecinos toman para hacer incomodo o imposible el anidamiento.